Wilfredo González, S.J, Vicerrector Académico de la Universidad Católica del Táchira. Foto: Cortesía.
Wilfredo González, S.J, Vicerrector Académico de la Universidad Católica del Táchira. Foto: Cortesía.

Táchira – 11:07 am-. Ante la situación presentada con el estudiante Carlos Prada quien declaró estar en huelga de hambre por haber sido suspendido de la UCAT por parte de las autoridades, vinculándolo con las protestas que se han dado en el recinto, el Vicerrector Académico de la Universidad Católica del Táchira,  Wilfredo González, respondió las interrogantes respecto al caso. 

P-. ¿Qué motivó la suspensión del estudiante?

En primer lugar, quiero dejar claro que es totalmente falso lo que declaró el estudiante Carlos Prada a los medios de comunicación. Todo se inicia con la notificación del Br. Prada de un procedimiento disciplinario motivado por su actuación irregular dentro de las instalaciones de la Universidad. El hecho es que este estudiante ingresó al recinto universitario un caucho, gasolina, y además amenazó y amedrentó al personal de vigilancia que intentó impedir el ingreso de estos materiales al recinto (tenga presente el nivel de peligrosidad que esto representa), y procedió a prenderle fuego en el estacionamiento del edificio antiguo, próximo a las instalaciones de la Biblioteca y lo que ella representa como depósito de libros (saque la cuenta de lo inflamable del material), siendo además lugar de circulación de la comunidad universitaria, representada por profesores, empleados, estudiantes y personas que vienen a realizar trámites académicos.

En segundo lugar, vale aclarar que esta suspensión es una medida cautelar, prevista en el reglamento disciplinario de la UCAT, aplicada por la gravedad de los hechos y en estricta observancia de los extremos legales. Ese reglamento es público, y puede ser consultado en la página web de la Universidad (ucat.edu.ve).

Reitero que el Br. Prada miente al afirmar que es una medida inconstitucional, así como que se le está negando el derecho a la educación, cuando en realidad con sus acciones violentas es él quien pone en peligro el derecho a la educación de los demás y otros derechos como el normal desenvolvimiento de las actividades de clase y administrativas, el derecho a la salud física y psicológica de la comunidad universitaria, a la libertad de tránsito y al ambiente de paz y serenidad que se requiere. Es oportuno recordar que cada quien debe hacerse responsable de sus acciones y consecuencias.

P-. ¿Padre, y qué piensan hacer con el estudiante en huelga de hambre?

Tengamos presente que todo estudiante tiene, por derecho y utilizando los canales regulares, la posibilidad de plantear sus asuntos, inquietudes, desacuerdos y reclamos, sin embargo, la situación con este estudiante es que él no está haciendo uso de los canales regulares ni de los procedimientos prestablecidos. Al contrario, actúa por vías de hecho que atentan incluso contra su propia salud física, violentando los reglamentos de seguridad interna de la universidad al pernoctar en sus instalaciones y, creando un clima de presión psicológica contra el personal que labora en la Facultad de Ciencias Jurídicas y Políticas.

La UCAT se mantendrá apegada al cumplimiento de las disposiciones reglamentarias que regulan estos casos. Entiendo que ya ese procedimiento disciplinario está en marcha y se encuentra adelantado. Una vez el Br. Prada sea notificado de la decisión, podrá recurrir perfectamente y como lo establece el marco legal venezolano, a las debidas instancias.

P-. ¿Sobre la afirmación del estudiante Carlos Prada en cuanto al aumento del 40% de la matrícula en la Universidad, qué tiene que decir?

Entiendo que hay serias dificultades económicas en toda la población venezolana. Nuestros estudiantes y sus padres o responsables no escapan a ello. Nosotros en la Universidad Católica del Táchira, conscientes de nuestra responsabilidad propusimos un ajuste, que no es sólo en la matrícula, sino en todos los gastos de la Universidad, que fue explicado a los delegados y subdelegados de clase de todas las Facultades y fue difundido en la página web en su oportunidad. Para que se entienda, aprovecho para que toda la sociedad tachirense lo sepa, el costo de este año académico en la Universidad, corresponde a un promedio mensual que no supera los 21.500 Bs. Y la universidad tiene, además, facilidades de pago a lo largo del año.

Esto es del conocimiento de toda la comunidad estudiantil desde el mes de enero. Si alguien, aún teniendo la debida información, consideraba que era un exabrupto, tenía las opciones de recurrir ante las instancias administrativas que establece la Ley, o realizar la solicitud del beneficio socioeconómico que acordó el Consejo Universitario y, en consecuencia, no tenía que incurrir en presiones de carácter violento que atentaran contra las personas y las instalaciones de la Universidad y de la comunidad vecinal de las adyacencias.

Nota de Prensa – Foto: La Nación