Colombia – 8:50 am-. La búsqueda de desaparecidos en la avalancha que dejó al menos 273 muertos continuó en la ciudad colombiana de Mocoa, que recibió por tercer día seguido la visita del presidente Juan Manuel Santos para supervisar las tareas de rescate y reconstrucción.

Antes de viajar a la capital del departamento del Putumayo, en la zona de frontera con Ecuador, el jefe de Estado colombiano declaró la emergencia económica, social y ecológica para atender la catástrofe que prácticamente borró del mapa la mitad de los barrios de Mocoa, que hoy llora a sus fallecidos.

La emergencia fue ocasionada por el fuerte aguacero que cayó en la ciudad el viernes por la noche y que causó el desbordamiento del río Mocoa y sus afluentes, el Sangoyaco y el Mulatos que, convertidos en una avalancha de fuerza descomunal, arrasaron todo lo que encontraron a su paso.

Río Mocoa abajo, decenas de socorristas y lugareños inspeccionaban hoy las orillas del cauce en busca de los desaparecidos, que nadie sabe a ciencia cierta cuántos son, con la esperanza de poder encontrar los cadáveres para darles sepultura, o de un milagro, casi imposible a estas alturas, que permita hallar a alguien con vida.

A destajo hombres y mujeres se mezclan con soldados, bomberos voluntarios, la Cruz Roja y otros organismos de socorro para buscar a sus seres queridos, a un vecino, o a un amigo.

En inmediaciones de la localidad de la aldea de San José del Pepino, Efe pudo constatar cómo los equipos de rescate recuperaron un cuerpo atrapado entre las piedras de un angosto cañón.

El cadáver fue recuperado por los equipos de la Cruz Roja y del Ejército que después de mucho esfuerzo lograron envolverlo en una lona verde y subirlo a un camión militar.

Mientras tanto en Mocoa, los supervivientes comenzaron a sepultar a los muertos que dejó la riada de un pueblo que ve por sus calles gigantescas rocas, automóviles destrozados y pedazos de construcciones que fueron llevados por las aguas hasta el centro de la ciudad.

Unión Radio