Cola de gas en la planta de llenado en la ciudad de San Cristóbal. Foto: Marian Torres.
Cola de gas en la planta de llenado en la ciudad de San Cristóbal. Foto: Marian Torres.

Táchira-. Ya muchos perdieron la cuenta, otros tantos la llevan clarita; aunque para ser francos esto es lo de menos. El verdadero asunto detrás de las colas y el desabastecimiento evidente de combustible, gas y los problemas eléctricos tienen un responsable único: el Gobierno.

Partamos de las responsabilidades del Estado y el Poder Ejecutivo, según lo señalado por la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela.

Artículo 2:

El Estado tiene como sus fines esenciales la defensa y el desarrollo de la persona y el respeto a su dignidad, el ejercicio democrático de la voluntad popular, la construcción de una sociedad justa y amante de la paz, la promoción de la prosperidad y bienestar del pueblo y la garantía del cumplimiento de los principios, derechos y deberes consagrados en esta Constitución. La educación y el trabajo son los procesos fundamentales para garantizar dichos fines.

Bien, muchos de ustedes estarán pensando que, tal como lo anunciaron con bombos y platillos, la Asamblea Nacional Constituyente está por encima de los demás poderes, sin embargo, y en caso de que realmente fuera de ese modo en un cien por ciento, las fallas en todos los servicios públicos del país tienen años siendo un dolor de cabeza para los venezolanos.

Táchira, es el estado que registra colas para surtir de combustible, aproximadamente, desde diciembre del año 2013; por otro lado, el problema para comprar las bombonas de gas data desde noviembre del 2016. Esto no ha cambiado y parece que a nadie le importa.

En referencia a la electricidad, es necesario recordar que mientras la capital del país gozaba del servicio 24/7 el resto del país se vio sometido a un racionamiento eléctrico porque el nivel del embalse El Guri estaba en el mínimo por la ola de calor a principios del 2016.

Aunque si somos honestos, esa explicación del ministro Luis Motta Domínguez carecía de lógica, pues otros países del mundo son afectados por las temperaturas más extremas y no tienen que dejar indefensa a su población sin un servicio básico como la luz.

Táchira, el ratón de laboratorio. Anteriormente hemos escrito sobre este problema y lo grande que le quedó al Ejecutivo Regional y Nacional ofrecer soluciones a los tachirenses que en ocasiones manifiestan sentirse como ratoncitos de laboratorio.

El gran ausente en la cocina del tachirense: El Gas

La primera vez que el Gobierno de José Gregorio Vielma Mora mencionó algo sobre una posible solución en la distribución del gas, se debió a las diversas protestas ciudadanas que iniciaron en mayo del año en curso, para ser más exactos, el 23 de mayo del 2017 a través de una nota de prensa Pdvsa Gas anunciaba que realizarían operativos especiales para distribuir las bombonas en puntos estratégicos como el parque 12 de febrero y las principales plantas de llenado. Todo esto, bajo la premisa de proteger sus unidades debido a las protestas que se registraban en la geografía tachirense.

(Leer tambiénTrabajadores de Pdvsa Gas exigen seguridad para distribuir bombonas en Táchira)

Llegado el 25 de julio del 2017, las protestas convocadas por razones políticas seguían de pie, y este argumento fue utilizado como pretexto para los ciudadanos con respecto al pésimo servicio. El día de hoy 11 de agosto, los camiones de Pdvsa Gas comunal recorren tímidos algunos sectores para vender las bombonas, aunque el casa por casa se terminó.

El riesgo de manipular una bombona sin las herramientas adecuadas sigue latente, porque en carros particulares, motos y autobuses se pueden ver a los tachirenses llevarlas hasta la planta de llenado en Las Lomas y permanecer por varias horas hasta devolverse con el cilindro lleno o el peor de los casos, vacío para intentarlo de nuevo al día siguiente.

Madrugonazo obligado con olor a gasolina 

Se ha vuelto “común” ver las filas de carros desde tempranas horas de la madrugada esperando para abastecer el tanque de combustible, y aunque no falta el vocero del Gobierno Regional que señala a los conductores como vendedores de gasolina en la frontera, la verdad es que la mayoría son ciudadanos de bien que solo quieren salir a trabajar sin quedarse botados en la calle.

No puedo dejar de mencionar que la venta de combustible en la frontera es “extraña” pues, por orden de Nicolás Maduro el 19 de agosto del 2015 los puentes fueron cerrados entre Colombia y Venezuela. Es decir, la línea limítrofe es custodiada por funcionarios de la Guardia Nacional Bolivariana, que de paso son denunciados por distintos voceros municipales de Bolívar y Pedro María Ureña por ser cómplices en la venta de gasolina en el país vecino.

(Leer tambiénJonathan García: No podemos hablar de cierre de frontera porque todos los días pasan miles de personas)

Las autoridades del gobierno de Vielma Mora han intentado por todos los medios hacer creer que todo está normal y las colas son producto de situaciones que se escapan de sus manos, ejemplo, las protestas políticas, pero la realidad es que nada de lo que hacen ha disminuido las colas por un tiempo prolongado.

Este 11 de agosto del 2017 las colas son kilométricas y tienen con los pelos de punta a más de uno que pierde su día por surtir combustible, sin que esto pellizque si quiera un poco la consciencia de los responsables, entre esos al gobernador José Gregorio Vielma Mora.

Por ahora, solo queda esperar que alguno de su equipo periodístico o circulo cercano le deje escuchar las opiniones de los tachirenses en las distintas colas registradas en los últimos días, a ver si así se da un bañito de realidad.

Escuche el reportaje de Lina Botello

Cortes de energía matan electrodomésticos y nadie responde 

Bien, más de uno sentado frente a su computador o lavando la ropa ha dicho una grosería gracias a los cortes de energía y el que lo niegue es porque está fuera de sí, o simplemente quiere regresar a la edad de piedra.

Entiéndase, la Corporación Eléctrica Nacional (Corpoelec) es la encargada de mantener y actualizar la red eléctrica para que no falle “la luz”, pero lejísimos de ser una potencia energética, como lo sugiere la propaganda oficialista, los venezolanos deben ver “morir” sus aparatos mientras el Gobierno Nacional  se lava las manos como pilatos, o al menos eso hace el ministro Motta Domínguez en El Guri, disfrazado de buzo como una burla más a los ciudadanos.

En resumen: Usted y yo tenemos un gobierno irresponsable que ni se inmuta por nuestras necesidades básicas. El asunto con ese silencio es que son esos mismos dirigentes los que hoy exigen que les apoyemos en sus locuras económicas y políticas.

P.D. No mencioné la recolección del aseo urbano y el asfaltado en las vías, recordemos que esos servicios también son harina del mismo costal.