John Kelly, jefe de gabinete de Donald Trump. Foto: Nicholas Kamm.

EEUU-. La Casa Blanca presionó a la responsable interina del Departamento de Seguridad Nacional (DHS, siglas en inglés) el pasado lunes para que expulsara a 57.000 hondureños y 2.500 nicaragüenses que residen en Estados Unidos actualmente, según fuentes citadas por The Washington Post.

El jefe de gabinete de Donald Trump, el general John Kelly, llamó a Elaine Duke advirtiéndole de que prolongar la estancia de los ciudadanos centroamericanos bajo el programa de Estatus de Protección Temporal (TPS, siglas en inglés), que ofrece permiso de residencia a inmigrantes de varios países, “impide la estrategia global” de la Administración.

El pasado lunes vencía el plazo para que el Departamento de Seguridad Nacional decidiera sobre la estancia de los inmigrantes de ambos países centroamericanos.

Pese a la llamada de Kelly, y de otro asesor de la Casa Blanca, Duke no cedió y anunció, como ya había planeado, que el programa será retirado para los nicaragüenses. Con respecto a los hondureños, la ministra retrasó su dictamen por no tener suficiente información, según indicó.

Los dos colectivos pasaron a obtener el permiso TPS tras la devastación que causó el huracán Mitch en Centroamérica en 1998. Los nicaragüenses disponen hasta enero de 2019 para salir del país o conseguir otro permiso de residencia.

Con información de El País