El intento de atentado se produjo a las 7:20 am hora local. Foto: AP.

EEUU-. Nueva York estuvo a muy poco de vivir este lunes su peor pesadilla: un atentado en la estación de metro de la icónica plaza de Times Square. Ahí, a primera hora de la mañana, con decenas de miles de personas desplazándose por las entrañas del centro de Manhattan para ir al trabajo, se produjo el estallido de un artefacto casero.

Solo hubo cuatro heridos, incluido el sospechoso, Akayed Ullah, ciudadano originario de Bangladés, de 27 años, que llevaba la bomba pegada al cuerpo. El alcalde de Nueva York, Bill de Blasio, consideró lo sucedido como un “intento de ataque terrorista”.

La vida de los neoyorquinos no se entiende sin el metro. Los túneles son sus grandes arterias. Ahí también es donde se concentran los grandes miedos de los más de ocho millones de vecinos y de las autoridades que velan por su seguridad.

“Gracias a Dios el perpetrador no logró su objetivo último”, reconoció el alcalde, consciente de que la ciudad podría haber sufrido una verdadera masacre.

El estallido se produjo a las 7.20 de la mañana, hora local, en un largo y estrecho pasadizo que conecta la estación terminal de autobuses y las líneas que bajan por Octava Avenida con el metro de Times Square en la Séptima Avenida. Las autoridades no precisaron si el lugar donde se produjo era el elegido por el sospecho para cometer el atentado o si la bomba casera se activó de una manera casual. Los tres heridos eran personas que estaban cerca.

Con información de El País